
Pocas cosas hay que despierten mayor interés histórico que la Segunda Guerra Mundial. Particularmente el nazismo y el régimen de Hitler fueron acontecimientos que, a día de hoy, suponen un reclamo museístico de importancia. Si hace tiempo os proponíamos visitar la casa museo de Ana Frank, en Ámbsterdam, hoy viajamos hasta Polonia para visitar el lugar donde murió aquella niña, el campo de concentración de Auschwitz.
Situado a unos 65 kilómetros al oeste de Cracovia se erige el que fuera un infierno en la tierra para los miles de judíos que fueron recluidos en sus instalaciones y obligados a realizar trabajos forzados.

El campo de concentración de Auschwitz fue el más grande que creó el régimen nazi, ya que aglutinaba tres campos principales. La visita a estas instalaciones ha de incluir Auschwitz I y Auschwitz II -- Birkenau. Para ello deberemos viajar al pueblo polaco de Oswiecim, y la forma más rápida de hacerlo es alquilar una furgoneta. que nos puede salir desde 113 euros la de seis plazas. Es un modo muy cómodo, ya que además, la distancia entre ambos campos es de 3 kilómetros.

El campo de Auschwitz I se encuentra en una zona boscosa y todos los edificios mantienen su estructura original. Allí se encuentra el Memorial y Museo del campo de exterminio que atesora vestigios inequívocos de la barbarie nazi y que acogió entre 15.000 y 20.000 prisioneros.
La entrada es gratuita, y antes de acceder al recinto se nos ofrece la posibilidad de visionar un documental con imágenes de los primeros momentos tras la liberación del campo. Es necesario ser cautelosos en caso de que vayamos con niños.

Una vez traspasada la puerta de hierro que da acceso al recinto, recorreremos los distintos barracones donde se hacinaban los judíos antes de su exterminio, muchos de los cuales han sido convertidos en salas de museo. Además de otras muchas estancias, nos enseñarán el conocido como Muro de la Muerte, donde muchos prisioneros fueron fusilados, las celdas destinadas a los rebeldes, o las cámaras de gas.
Pero sin duda lo que nos causará mayor impacto serán las enormes salas acristaladas donde se acumulan infinidad de objetos y efectos personales que eran arrebatados a los prisioneros al ingresar en el campo; o una sala en la que se amontona pelo humano que se destinaba a elaborar tejidos.

El campo Auschwitz II – Birkenau, por su parte, es la enorme ampliación que los nazis hicieron del primero. La mayor parte de las imágenes que han trascendido de aquellos episodios lamentables se ubican precisamente en este segundo campo, conocido como Birkenau y ubicado en un descampado que en origen fue una ciénaga. Aquí llegaron a concentrarse 90.000 prisioneros.
Este campo es mucho menos visitado, pero impacta la enorme garita de vigilancia que se yergue sobre las vías del tren encargado de conducir a los prisioneros hasta el interior del campo, y de ahí a la cámara de gas… Birkenau se encuentra en peor estado de conservación, ya que fue devastado por un incendio. Pocos son los barracones que aún quedan en pie para atestiguar la barbarie, pero los que áun pueden verse permiten que nos hagamos una idea de las duras y terribles condiciones a las que estuvieron sometidos los prisioneros.

Es imprescindible que la visita la realicéis con un guía que os vaya explicando la terrible historia que se encierra tras sus muros y alambres de espino. Los horarios de visita, tipo de entradas y disponibilidad de guías en español varían dependiendo del mes del año, por lo que deberemos informarnos convenientemente antes de planificar la visita. En esta guía de Cracovia encontraréis los detalles.
La visita dura unas tres horas, y hay que sumar dos horas más contando con el tiempo de desplazamiento, por eso se recomienda llevar calzado cómodo y ropa apropiada. Es importante que sepáis que no está permitido hacer fotografías en el interior de los barracones, ahora bien, si queréis un consejo, tomad algunas de las instantáneas que sí os permitan en blanco y negro. Seguro que al contemplaralas después sentiréis como un escalofrío os recorre el espinazo, como si hubiérais sido testigos directos de todo el horror y la barbarie que tuvo Auschwitz como escenario.
Os invitamos a que veáis este reportaje realizado por TV3 de Cataluña sobre una visita a los campos.
Imagen: Diariodelviajero; Imageshack
Vía: Guiasviajar




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