
Hace poco, los retrasos en los vuelos se equipararon a las cancelaciones a la hora de que los viajeros pudieran exigir responsabilidades a la compañía, a nivel europeo. Ahora, los pasajeros de tren se han equiparado a los aéreos, pudiendo pedir una compensación si viven la misma situación: un retraso de más de una hora o una cancelación, así como una pérdida de maleta.
Así, quienes sufran estos perjuicios cobrarán el 25 y un 50 por ciento del precio del billete en caso de retraso, y recibirán 1.285 euros por maleta dañada o extraviada. Desde luego, el paso que se da es grande y es una iniciativa que agradecer por parte de todos los viajeros.
El problema es que a pesar de estar aprobada la normativa europea, España ha solicitado derogaciones para la aplicación del reglamento tanto en la red nacional como en la urbana, suburbana y regional. Así que tocará esperar, pero los pasos van por buen camino en la Unión Europea. Hasta hoy, la normativa sólo ha entrado en vigor en Alemania, de los 8 millones de personas que viajan en tren cada año, en el ámbito europeo.
Además, también se aprobó que se garantice a las personas con discapacidad o movilidad reducida su “libre circulación, la libertad de elección y la no discriminación”. Otro paso en buen sentido que hay que celebrar.
Vía: Europa Press
Imagen: Arte y Fotografía




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