
Una de los aspectos más interesantes a la hora de viajar, es que se nos brinda la posibilidad de abrir nuestra mente y paladar a infinidad de platos típicos y peculiares gatronomías. Comer camello en el Sahara, cocodrilo en Cuba, o canguro en Australia son experiencias que entran dentro de lo culturalmente aceptable para nosotros, ¿pero qué pasa cuándo los nativos nos ofecen insectos, vísceras de animales impensables o bichos vivos?
Hoy queremos hacer un recorrido por aquellos platos más alejados de nuestra cultura, para poner aprueba la valentía viajera de nuestros lectores: caviar de hormiga, dedos de mono, gusanos o embriones de pato son sólo algunos ejemplos que ponen en evidencia aquél refran que reza: “A buen hambre, no hay pan duro”. Yo no estaría tan segura…

Comenzamos nuestro recorrido por Oriente, concretamente en China, donde quizá se ponga más a prueba nuestra sensibilidad, y ya no por lo desagradable del animal en sí, sino porque nadie se comería a su mascota, ya que en este país se comen a los perros y a los gatos. Pero van más allá, y se atreven con los penes de buey, escorpiones, chanquetes vivos e incluso las ratas… yo, personalmente, antes que una rata me como a un chino.
Los lagartos secos, como los de la foto, también se comen en China, y en Tailandia, país que además nos deleita con una friturita de chinches acuáticas gigantes, larvas de escarabajo o larvas de hormiga blanca. Hasta Japón tendrá que viajar quien quiera probar el ojo de atún o la soja fermentada. En cuanto a las huevas de atún, y el pescado crudo en shushi, creo que sí que me atrevería.

Sin salir de Asia podremos paladear la que se presupone agradable textura de este maravilloso feto de pato, que se logra fecundando los huevos. Se conoce como balut, y se consume en Filipinas, China, Camboya y Vietnam. Precisamente en Camboya tendremos la ocasión de probar unas extraordinarias arañas, crujientes por fuera y jugosas por dentro, mientras común a gran parte del continente es el esperma de bacalo o de caballa.
Los sesos de mono no eran invención de los guionistas de Indiana Jones. En Guinea esán considerados un manjar y se sirven casi recién sacados del cráneo. Del mono también se comen los dedos, como aperitivo, en Indonesia.

Y en México nos ofrecerán platos como escamoles, conocido como “caviar de hormiga”, ya que se prepara con los huevos de este insecto, que pueden comerse fritos con manteca o a la brasa. También los gusanos de maguey, amarillos y gorditos, fritos con manteca y servidos en tacos con salsa picante. O los chapulines, langostas y saltamontes fritos en aceite muy caliente.

Pero no hay que irse muy lejos para encontrar platos que nos pueden resultar desagradables. Por ejemplo en Italia encontramos el Casu marzu, un queso elaborado gracias a la acción digestiva de las larvas de la mosca del queso, que producen niveles altos de fermentación.
De Hungría es un plato muy popular en el que se hacen flotar huevos cocidos en sangre de cerdo. Y en los países nórdicos, el Lutefisk, elaborado con pescados blancos secos, preparados con soda y tratados durante varios días que los convierte en una especie de gelatina.
Y ya puestos, fijémonos en la viga en el ojo propio. España se caracteriza por contar con una gastronomía que despierta rechazo en muchos otros lugares del mundo. Vísceras, criadillas, tinta de calamar, zarajos y tripas… ¡Todo un mundo!
Para finalizar queremos dejaros con un vídeo en el que puede verse cómo unos orientales degustan unos pulpitos vivos. Lo mejor es la reacción de la niña. Creo que la sabiduría está en la infancia….
Vía: Psicofxp
Imagen: Forocoches; Wikimedia; Asthecheeseturns




Me encanta ver este tipo de cosas mientras como. De verdad, es tremendamente agradable mirar unas larvas y luego ver mi tortilla de patatas. A ver si tengo escorpiones en el congelador, para el postre…
Jjajajajajaja. Ya lo siento, Ballener0, era ésto o comer viendo los sucesos del telediario… de todos modos, para tu tranquilidad, te diré que me ahorré mostrar las imágenes más escabrosas que encontré, y puse sólo las menos desagradables. Ni imaginarte quieras el perro o las ratas… ¡Buen provecho con tu tortilla!
Estoy leyendo con curiosidad esa estupidez sobre el juevo cocido en sangre, como plato típico húngaro.
Nosotros húngaros tenemos muchas fallas y errores, y tal vez no somos la gente más atractiva del mundo, pero tal plato no preparamos. Húngaros en Hungría por lo menos, no.
Te los digo siendo una ama de casa húngara, que estoy en la cocina desde hace 40 años.
Pues ya lo sieno Ida, por mi parte obtuve la información del diario 20 Minutos, que para mí tiene credibildad. Te adjunto el link para que puedas leerlo tú misma, y reclamarle también al diario si lo crees oportuno.
http://listas.20minutos.es/?do=show&id=66329
bueno, que el 20minutos tenga credibilidad es relativo… más bien son algo sensacionalistas diría yo. Con esto no cuestiono lo de la cocina húngara que yo del tema no sé nada, pero del 20minutos sí.
Se me ha quitado el hambre