
Hoy presentaré otro regalo de la naturaleza, que tiene mucho encanto y que apetece conocer en cuanto se ven varias imágenes. Se trata del Lago de Camécuaro, que se sitúa en Tangancícuaro, en el estado de Michoacán, en Méjico. Nos sorprenderán sus aguas cristalinas, su exuberante vegetación y lo acogedor del lugar.
Este lago está formado por el agua que mana allí mismo de varios manantiales, así la pureza de sus aguas y su claridad. Su valor natural le vale el título de Parque Nacional Lago de Camécuaro, con la consiguiente preservación de la flora y la fauna que esto merece.
Este lugar, que forma parte de un Méjico menos conocido pero no por ello menos interesante, no ocupa demasiada extensión pero sus bonitos rincones merecerán la pena: 1.400 metros de largo por 100 metros de ancho.
Además, se ofrece al viajero la vista de árboles centenarios y espacios para acampar, practicar el buceo, hacer itinerarios a pie, recorridos por el lago en lancha, hacer natación y disfrutar de días de campo con la familia o amigos.
Además a trece kilómetros, podremos visitar la ciudad de Zamora, al sureste y donde podremos contemplar las obras de la arquitectura religiosa de la localidad, una catedral y otra catedral cuya construcción no fue finalizada. La primera es de estilo neoclásico y fue construida en el siglo XIX; y la inconclusa presenta vestigios del neogótico.
Vía: 100 Lugares Increíbles
Imagen: Arte y Fotografía




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