
Barcelona merece ser visitada varias veces, ya que cada barrio esconde un momento mágico que te transmite historia y vanguardismo a la vez. Pero, sin duda alguna, las calles del gótico o el centro más antiguo de la ciudad son de gran belleza.
Además, en ellas están algunos de los bares y restaurantes más emblemáticos de la urbe y los edificos y monumentos que marcan la historia de una de las ciudades más cosmopolitas de España. Si miramos al mar, en la parte izquierda de las populares Ramblas nos podemos adentrar por las calles del gótico. Por la calle de la Boquería hallaremos bares tiendas antiguas y bares más modernos.
Si la seguimos, llegamos a la calle del Call (especializada en comercios al mayor y al menor donde la artesanía está muy presente). Un poco más abajo, vamos dirección de la calle Ferrán (con algunas tabernas inglesas), pero todavía no ha perdido su encanto. Vamos recto por la izquierda y nos detenemos en la Plaça Sant Jaume, nicho de actividad política, ya que allí habitan la Generalitat de Catalunya y el Ayuntamiento de Barcelona, uno delante del otro.
Muy cerca también tenemos la Catedral de Barcelona, de fachada gótica, ha sido restaurada varias veces y podemos visitar su interior. Por otra parte, La Plaça del Rei es una pequeña joya, digna de ser admirada. Al fondo, se levanta la fachada del (Palacio Real Mayor) en el que se encuentra el Salón del Tinell, y justo al lado, se encuentra el Museu de Historia de la Ciudad.
Su recorrido es tan extenso que nos hemos guardado un nuevo capítulo para recorrer más edificios de este barrio que cautiva a visitantes y ciudadanos por igual.
Foto: Guillermo Pérez




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