
En tiempos de crisis hay que apelar al ingenio para poder tomarse unas vacaciones, aunque sean cortitas. Ya hemos hablado en otras ocasiones de cómo recortar gastos en nuestros viajes, pero lo que viene a continuación seguro que dejará a más de uno sin habla.
Se trata de unas recetas muy prácticas que se pueden cocinar en la habitación de un hotel, armados tan sólo de una plancha de ropa y un calentador de leche. ¿No os lo creéis?
En los siguientes vídeos asistiréis a una clase magistral de cómo comer caliente por tres duros, eso sí, ya que cuando viajamos el tiempo es oro, mucho me temo que no seguiré los consejos de George Egg a la hora de realizar un panecillo casero (u hotelero, en este caso), casi que prefiero comprarlo aún caliente en la panadería de la esquina. Pero me apunto a la idea del plato de pasta e incluso me atrevería con un huevo a la plancha.
Alguna vez, en unas vacaciones de crisis, también he optado por comer en la habitación del hotel y ahorrarme un buen dinero, pero mucho me temo que nunca me planteé la posibilidad de que se pudiera cocinar de verdad. Y comer frío me deprime. Que oye, visto lo visto, igual merece la pena cargar con una plancha de asar Jata (la de la Patiño) y con lo que nos ahorremos prolongar la estancia dos o tres días más.
Menos sofisticado pero más limpio (todo hay que decirlo) es este otro método para conseguir cenar caliente en una habitación de hotel: Sandwich a la plancha… Y nunca mejor dicho.
Vía: Diariodelviajero
