
A poco más de 100 km de la ciudad de Salzburgo, en Austria, se encuentran las espectaculares cascadas de Krimml, las más altas de Europa y las quintas en todo el mundo. Las cascadas austríacas tienen una altura de 380 metros y se dividen en tres niveles: un primer salto que tiene 140 metros de altura, otro con una altura de 100 metros y el último salto que tiene otros 140 metros.
A través de las cataratas se extiende un sendero panorámico que conduce al valle Krimmler Achental, uno de los lugares más bellos del parque nacional de Hohe Tauern, y también uno de los más visitados. El entorno de las cascadas ofrece una ruta perfecta para caminar y disfrutar de la naturaleza en estado puro.

El pueblo de Krimml se encuentra a unos 1.100 metros de altura, por lo que los que no estén habituados deberán tomarse la caminata con tranquilidad. Por toda la ruta encontraremos numerosos bancos y fuentes para parar a descansar. A partir del primer tramo de la catarata comenzarán a aparecer varios miradores para observar la belleza de las cascadas.
Una vez alcanzado el último salto de la cascada llegaremos al valle Krimmler Achental, desde donde se puede observar el macizo de Grobvenediger, donde se sitúa el segundo pico más alto de Austria. Además de su extraordinaria belleza, la cascada ofrece comprobados beneficios para la salud. Según estudios científicos, los millones de iones con carga negativa de las aguas de Krimml ayudan a estimular el sistema inmunológico.
Vía: Sobre Austria




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