Belenes vivientes (I): El nacimiento de Fontanar

Dentro de nuestras propuestas de viaje para estas Navidades queremos dedicar una sección a hacer la ruta de los belenes vivientes, una costumbre gracias a la cual muchas localidades españolas convierten sus calles en auténticos escenarios bíblicos. Todo se dispone para tal fin: decoración, iluminación… incluso sus gentes se preparan para escenificar el nacimiento de Cristo.
Hoy queremos viajar hasta Pozo Alcón, Fontanar, dentro del Parque Natural de la Sierra de Cazorla. Allí se recrea cada año El nacimiento de Fontanar, considerado uno de los belenes vivientes más populares y representativos de Andalucía, y que escenifica el nacimiento del niño Jesús a través de una representación teatral en la que participan numerosos actores y figurantes.
El escenario de este belén viviente se reparte entre las casas encaladas en la montaña y las cuevas de la Rambla del Fontanar, recreando de este modo la Palestina de hace más de 2.000 años, y posibilitando que el turista, el visitante, pueda sentirse transportado a aquella época. Más de 2.000 espectadores acuden cada año y se sitúan alrededor de la Rambla, en un inigualable escenario natural.
Tras recorrer los bonitos rincones de Fontanar, el visitante tendrá la sensación de caminar por el Belén del año I d.C. La puesta en marcha y escenificación de El nacimiento de Fontanar implica cada año a más de 200 personas. Cuando llega la noche, el pueblo queda tan sólo iluminado por lucecitas de colores, como en un nacimiento.
Muchas horas de trabajo, preparación, elaboración de vestuario, adecuación del escenario y ensayos culminan el día 25 de diciembre, cuando en las calles de Fontanar uno puede encontrarse al herrero, el pregonero, la partera, los de las migas, los posaderos, las lavanderas, los pastores y por supuesto a personajes históricos como Herodes, el Censor, las Cortesanas, los romanos, Los Reyes Magos y sus pajes, la Virgen María, San José y el Niño.
Vía: Casasrurales
